Después de mucho explorar, cursos, libros, tests, una sesión de coaching de 45 min. a 120€ +IVA, talleres… y otras técnicas menos ortodoxas que no detallaré en este artículo, llegó el día que por fin encontré un servicio con el que emprender. Bueno, realmente no lo encontré, decidí comprometerme con una sola cosa de entre todas las que me gustaban. Me costó su tiempo.

En este artículo te cuento mi experiencia.

Mi vida laboral antes de ser autónoma

Cambiaba muchas veces de meta sin pensar en el largo plazo. Mi modus operandi era de exploradora. Eso me llevó a vivir muchas experiencias en diferentes campos y sectores.

Antes de cumplir los 18, mi primer contacto con el mundo laboral fue en el ultramarinos de mi padre. En ese momento no era consciente de cuánto me influiría positivamente esta vivencia.

De pequeña, jugábamos por la galería con los hijos de otros tenderos o ayudábamos con pequeñas tareas como poner precios a los productos con la etiquetadora. Lo pasábamos muy bien. Pero cuando crecí, más de una vez iba resignada. Un sábado cualquiera, temprano por la mañana, mi padre me despertaba para cubrir la ausencia imprevista de alguna empleada. Los sábados eran un día muy fuerte. Mucho jaleo para funcionar con una caja menos.

Con el tiempo me di cuenta de lo importante que fue aquella etapa, porque allí empezaron mis tablas en el trato con las personas que tengo delante.

Recuerdo que prefería bajar al almacén a colocar cajas con mis hermanos y a ver quién cargaba más cajas, pero mi padre me mandaba a atender en la caja, cobrar, asegurarme de que todo tuviera precio, revisar los albaranes de los pedidos que llegaban con los proveedores...

De la construcción al marketing

A partir de ahí, mientras me formaba como Técnico Superior en Desarrollo y Aplicación de Proyectos de Construcción, y en otras épocas, tuve diferentes trabajos en atención al cliente y ventas: Lafarge Áridos y hormigones, Teabla, PC City, Leroy Merlin, Holmes Place... Estas experiencias también parecen irrelevantes a día de hoy, pero me dieron más oportunidades de relacionarme con muchísima gente de perfiles diferentes.

Para mí conocer gente es como viajar, porque todos tienen su historia.

Mientras estudiaba, trabajé como delineante preparando planos para una ingeniera técnica que calculaba estructuras de aeropuertos y edificios emblemáticos. Posteriormente, trabajé como jefe de producción en una empresa de reformas: casas, hoteles e incluso el Museo del Prado.

En 2010 me fui un año a Londres y a mi regreso trabajé en el dpto. de marketing de una empresa de suministros industriales. Mi jefe, que comenzó a dirigir la empresa familiar como CEO, me inspiró muchísimo a emprender mi propio camino.

Aquí estuve perdida, o más exploradora que nunca, porque tenía claro el cómo pero no el qué. Lo que iba a ser el camino del emprendimiento se convirtió en el camino del autodescubrimiento.

Hice un máster de emprendimiento algo disruptivo. Leí cientos de libros e hice otras decenas de cursos para encontrar el motivo de mi existencia. Me di cuenta de varias cosas, pero una de ellas fue que no importa lo que haga sino quién soy cuando lo hago y el por qué lo hago (mis valores).

También que no todos tenemos una única vocación, sino que evoluciona con el tiempo.

Cómo me lancé

Por entonces, estaba trabajando en el departamento de ventas de un club de fitness: Holmes Place.

Todo el mundo sabía siempre en qué andaba metida esta mente inquieta.

Al poco de terminar el curso, publiqué un portafolio online para mostrar mis nuevas habilidades en diseño y lo compartí entonces en mi perfil de Facebook. Vi clara la importancia de la exposición y visibilidad de lo que haces. Porque fue así como me llegaron los primeros encargos, recomendaciones y colaboraciones.

Si quieres ganar dinero por tu cuenta, necesitas dar visibilidad a lo que eres capaz de hacer.

prácticas del curso de Diseño Gráfico Publicitario (Indesign, Illustrator y Photoshop)

Mis propios compañeros del gym me fueron pidiendo logotipos y tarjetas de visita. Siempre les estaré agradecida porque confiaron en mí y además, aun siendo los primeros trabajos, insistieron en pagarme o recompensarme, valorando mi tiempo y dedicación. Y no sólo eso, sino que me fueron recomendando y gracias a ello, me llegaron otros proyectos más grandes, lo que derivó en dar el paso de coger una excedencia y darme de alta como autónoma.

Con la práctica quise especializarme en Branding para Profesionales de la Salud y Bienestar porque me apasionaba este sector. Además, sentía que captaba muy bien tanto la esencia del profesional que me encargaba un diseño como las necesidades del cliente que recibiría ese producto o servicio.

mi primera web seria
mi portafolio unos años después

La última versión de 2022 la puedes ver en sierraymadrid.com

Diseño web, copywriting, SEO local. Mi evolución

Todo el mundo debería emprender una vez en la vida. Con diferencia, ha sido mi experiencia más enriquecedora.

Cuando eres empleado, te defines por una habilidad o un rol, pero como negocio, no puedes vender solo un "diseño web". Cuando emprendes, aprendes que por lo que te compran es por resolver un problema real a una audiencia concreta en el mercado.

En mi caso, me enfoqué en negocios locales con estos problemas:

  • No tienen presencia online
  • Su página web está desactualizada y/o les da reparo mostrarla
  • Quieren tener un look más premium siendo ellos mismos
  • Sienten que el mensaje de la web no realza las virtudes de su producto o servicio
  • No reciben visitas o las que reciben, no se convierten en llamadas

¿Cómo les ayudaba?

  1. A lucir más premium con un diseño web que incrementaba la percepción de valor de su marca.
  2. A comunicar de manera efectiva, clarificando su mensaje para orientarlo a la venta y a que los usuarios tomaran acción.
  3. A conseguir más llamadas y visitas, con una estrategia de visibilidad y posicionamiento local para impulsar su perfil en Google Maps.

Mi promesa era:

Convierte tu web en tu mejor comercial

Portafolio en sierraymadrid.com

Encarnando todos los departamentos habidos y por haber como Solopreneur

Aunque luego delegas, si te gusta el multitasking no te puedes perder tus primeros pasos como autónoma ; ) porque además de ejecutar el servicio (en mi caso como diseñadora web wordpress, copywriter y seo local), también eres el departamento de ventas, administración, marketing y dirección...

Resumidamente:

VENTAS: la captación de clientes. Asistía a grupos de networking de empresarios, asociaciones y eventos. También buscaba oportunidades a través de Google Maps y LinkedIn, además de pagar diferentes membresías en comunidades de freelance. Después venían la reunión comercial, la preparación y envío de la propuesta, el cierre de la venta y el seguimiento.

Y, por supuesto, la gestión delicada de expectativas. Especialmente con clientes que contrataban por primera vez este tipo de servicio o cuando, durante la producción, surgían peticiones no incluidas en el presupuesto ni en el alcance inicial del proyecto.

ADMINISTRACIÓN Y ATENCIÓN AL CLIENTE: teléfono, email, gestión de facturas, seguimiento de cobros, presentación de impuestos y todo lo que sostiene el día a día. El segundo año contraté una gestoría online y enviaba las facturas a través de su plataforma.

MARKETING: aunque me movía más en directo haciendo networking, en marketing digital actualizaba mi perfil de Google, compartía mis últimos trabajos en comunidades de Telegram con otros profesionales del sector y buscaba directorios especializados.

DIRECCIÓN, MEJORA INTERNA Y FORMACIÓN: mirar el negocio desde arriba, revisar números, detectar qué funcionaba y qué no, optimizar procesos, estandarizar el servicio, automatizar tareas y seguir formándome para mejorar tanto la experiencia del cliente como la ejecución interna.

aquellos tiempos en Linkedin

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Fin del artículo. Pero si te has quedado con ganas de leer un poco más:

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Postdata: Cuando buscas señales del pasado...

Pero la lectura cambia porque evolucionas y saltan otros recuerdos.

¿Te acuerdas de cuando te contaba las dificultades de dar con un servicio con el que lanzarme? Además de forzarme a comprometerme con algo, en aquella decisión buscaba señales. Y en muchos recursos se repetía la misma pregunta: ¿en qué te entretenías cuando eras pequeña?

  1. En casa teníamos un ordenador y yo me dedicaba a hacer las «camisetas» de los ciclistas en Paint para jugar a las chapas. No me preguntes cómo, pero quedaban exactas, a medida. Después las forraba con celo para que no se estropeasen con la arena del parque. Si el celo no cubría el ancho de la chapa, añadía una segunda tira haciendo coincidir el corte entre la camiseta y el pantalón. Detalles.
  2. También me entretenía haciendo los apuntes de clase bonitos y bien estructurados. Si en mitad del curso decidía cambiar el estilo de los subrayados o los encabezados, podía pasarme una Semana Santa entera pasando todos los apuntes al nuevo estilo.
  3. Y también escribía. En un par de ocasiones, mis profesores de Lengua y Filosofía me animaron a presentar un par de textos que escribí al certamen literario del instituto. Nunca lo hice.
  4. También me viene a la memoria la agencia de viajes que había en la misma galería donde mi padre tenía la tienda. Me fascinaban aquellos catálogos enormes, llenos de fotos súper bonitas de destinos y hoteles. Teníamos por casa una caja registradora rota de la tienda y un teléfono moderno, también roto. Algunas tardes de verano pasaba el rato jugando a recomendar y vender viajes.
  5. Años más tarde, sin tener todavía formación específica ni softwares profesionales, me pedían algún encargo: algún logotipo para empresas de nueva creación, incluso un manual sobre tipos de soldadura para una empresa de suministros industriales. Sin haberlo hecho antes ni saber en ese momento cómo, descubrí que me gustaba sintetizar la información, estructurarla y presentarla de forma atractiva para quien la recibía.

En aquel momento de búsqueda de señales, mi sistema de activación reticular empezó a traerme esos recuerdos porque, en un test de 74687462384627864 preguntas y algoritmos complejos, me salía más de un 95% de afinidad con el diseño gráfico, web y la comunicación.

Pero la lectura cambia porque evolucionas. Saltan otros recuerdos. Haces otra lectura.

La historia continúa.
¡Nos vemos en mi siguiente aventura!


*En 2017 lancé la nueva página web.
*Actualización 2018. Simplifiqué el diseño web y no es el de la imagen.
*Actualización 2019. Renuevo mi web. Ahora ademas diseño web para otros.
*Actualización 2020. La he vuelto a renovar.
*Actualización 2021. La he vuelto a renovar. Ahora además me utilizo el Storytelling para estructurar la web y mejorar los textos.
*Actualización 2022. La he vuelto a renovar.

www.sierraymadrid.com